Lo que intentare describir en estas palabras son una mezcla de verdad y fantasía, narra la historia de personas que se conocieron un día cualquiera en un lugar cualquiera, dos personas que solo se conocían por medio de comentarios de sus madres amigas durante el tiempo de juventud y que ahora se encontraban distantes una en España y la otra en chileFue una mañana de invierno entrando al siglo 21 tenía mis cosas preparadas para ir con algunos días libres a visitar a mi familia, trabajaba en un lugar situado en la Patagonia, donde los días para disfrutar del sol son contados con las manos y la lluvia es pan de cada día. Ya sabía que me encontraría con visitas en mi casa, mi madre me había informado de la visita de su amiga junto con su hija, la noche anterior me había soñado con ellas, en el cual veía a una señora de edad y a su hija , pero muy distintas a las que conocí en la realidad. Llegue a puerto Montt después de un viaje algo agotador, como 5 horas en camioneta desde mi lugar de trabajo hasta Coihaique (claro que ahora es un poco menos), junto con Rodrigo y mercedes, el es peruano y ella chilena, volamos juntos hasta "puerto" ahí yo me despedí ya que ellos tenían vuelo directo hasta Santiago, lujo que en ese tiempo solo unos pocos se podían dar. Estando en Puerto Montt, tuve que hacer un poco de tiempo porque mi bus salía tarde por la noche, deje mis cosas en custodia y salí a recorrer la ciudad, me senté a contemplar el mar ,de pronto llego a mi lado una gitana que insistió en leer mi mano a lo que accedí, me vendió algo no muy original, un futuro esplendoroso lleno de éxito y mujeres a cambio me pidió unas cuantas monedas, si mal no recuerdo creo que le pase 500 pesos, pero ella ya había visto la billetera que llevaba en el bolsillo así que ni tonta y perezosa me dijo que le enseñara todo lo que tenía en ella, un par de billetes "gordos" , mi pasaje y documentos sin darme cuenta me la quito de las manos y pregunto si quería que todo ese dinero se multiplicara por lo que yo quisiera, como soy algo despistado , le dije que si, saco los billetes , los a muño en su mano, saco una pequeña botella de la que bebió un trago, escupió en su mano y cerro sus puños, me dijo que soplara y ..............., los billetes ya no estaban, saco de su bolsillo un paquete envuelto en hoja de periódico dijo que fuera a mi casa y lo abriera , que encontraría mi dinero multiplicado por 10, casi me "cago" de nervios al ver que la gitana me quería joder, le dije que devolviera el dinero pero ella decía que no lo tenía y que no insistiera en mi demanda, pues, me maldeciría por 100 años .Comenzaron entonces a correr unas pequeñas lagrimas en mis ojos ,sintiendo un poco de compasión por mí, devolvió la mitad del dinero deseándome éxito, porque leyó en mis ojos una aventura que estaba a punto de comenzar.